El Espíritu Santo y su guianza.

 El Espíritu Santo, no es un pensamiento ni mucho menos una fuerza como algunos creen, el Espíritu Santo es una persona, que tiene sentimientos, se entristece, se enoja, se aparta, pero también el anhela estar con nosotros.

Somo su morada, vive dentro de nosotros, es nuestro compañero fiel, nuestro guía, nuestro mejor amigo, nuestro consejero. El Espíritu Santo debe ser la persona más importante en nuestra vida, él quiere que tengamos comunión con él, en 2 Corintios 13:14 nos dice que ´´La comunión del Espíritu Santo, sea con todos nosotros´´ y en Santiago 4:5 también dice ´´¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?´´ 

Es un privilegio, una bendición saber que él nos anhela, desea estar con nosotros, como dijo el salmista: ¿Quién es el hombre para te tengas memoria de él, para que lo visites? (salmo 8:4)

El Espíritu Santo está para consolarnos (Juan 14:26), convencernos de pecado (Juan 8-11) y para guiarnos en nuestro diario vivir, Hechos 13: 2-5 y Hechos 16:5-7,  cuando estemos conectados con el Espíritu Santo, sabremos que decisiones tomar, que puertas tocar, donde ir, sabremos cuando es el tiempo específico para ciertas cosas.  ÉL también está para revelarnos, podemos leer en Lucas 2:25-26 y en Hechos 10:19-20 donde el amado Espíritu Santo les daba revelaciones a sus siervos.

Él quiere llenarnos con su presencia, fortalecernos, llenarnos de esa paz que sobrepasa todo entendimiento.
Para nosotros mantener esa llenura del Espíritu Santo, debemos estar en constante comunión con él, adorando, leyendo la palabra, meditando, orando; podemos notar en la palabra que Jesús se apartaba para estar en comunión con el Padre, y Jesús es nuestro mayor ejemplo en todo, si Jesús lo hizo, cuanto más nosotros.

El Espíritu Santo es nuestro mejor amigo, él quiere pasar tiempo con nosotros, quiere hablar a nuestro corazón, quiere restaurarnos, y así como nosotros queremos oír su voz, él también está esperando escucharnos, está esperando que nos acerquemos a él.

Recuerda, aunque no lo sientas, él está ahí, porque esto no es por sentir, es por fe.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Ten Paciencia

Dios es primero en tu vida?

Dios ya te perdonó, recibes su perdón?